Una comisión integrada por geólogos de la Dirección Provincial de Minería, dependiente del Ministerio de Energía y Recursos Naturales de la Provincia del Neuquén, técnicos de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, y personal de Protección Civil del Municipio, realizaron estudios técnico-profesionales en las zonas de laderas.
El objetivo de este grupo fue realizar una actualización de los antecedentes técnicos y estudios efectuados en el sector, y llevar adelante tareas de reconocimiento y evaluación superficial de las laderas con potencial riesgo de remoción en masa y desmoronamientos que podrían afectar la traza de la Ruta Nacional N° 40 en sectores circundantes al ejido municipal.
El director provincial de Protección Civil, Carlos Cruz, área de depende de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, señaló que “esta acción se enmarca en las tareas de coordinación interinstitucional que se vienen desarrollando para la identificación, evaluación y gestión de los riesgos presentes en el corredor vial, aportando información técnica que contribuya a la definición de medidas de mitigación y reducción del riesgo por parte de los organismos competentes”.
Los trabajos se concentraron en distintos puntos del corredor turístico, donde los especialistas analizaron las características del terreno y evalúan la estabilidad de laderas y taludes, además de otros factores naturales que pueden generar inconvenientes en la red vial.
Entre los principales riesgos que se estudiaron se encuentran los desprendimientos de rocas, la caída de árboles sobre la calzada, los deslizamientos de barro y tierra, así como otros procesos de remoción en masa que suelen intensificarse durante la temporada invernal o tras períodos de intensas precipitaciones.
El recorrido técnico se realizó a lo largo de la Ruta Nacional N° 40, en sectores frente a La Anónima de Villa Paur; la ex Caminera; el acceso a Los Radales; Ruta de Siete Lagos hasta el ingreso a Catritre; ladera del Curruhuinca; Mariano Moreno al 0; barrio Julio Obeid; y otras áreas ya identificadas previamente como sensibles a deslaves.







